Las vírgenes suicidas

6 12 2006

The Virgin Suicides

Cuando comienza a hacer frío, no hay muchas alternativas para entretenerse aparte de encerrarse en casa con chocolate caliente y ver películas. Puesto que recientemente vi “María Antonieta”, para seguir el hilo de Sofía Coppola, ahora le tocó el turno a “Las Vírgenes Suicidas”.

La historia de esta película es difícil de describir sin arruinar sorpresa alguna, aunque por el título es clara la naturaleza trágica de la misma. Las cinco hermanas Lisbon, Therese, Lux, Mary, Bonnie y Cecilia, viven en un suburbio en Michigan, a mediados de los 70s, con sus estrictos padres. Después del suicidio de la hermana menor, varios muchachos del vecindario comienzan a desarrollar un inusual interés por las hermanas, intentando comprender lo que está pasando por sus mentes y lo que pudo haber llevado a la más pequeña a la muerte. Este interés se incrementa cuando un inocente intento de las chicas por socializar con muchachos de su edad termina de manera desastrosa, empujando a sus padres a sacarlas de la escuela y encerrarlas en casa, sin ningún contacto con el mundo exterior. Ante esta represión, las consecuencias son aún más desastrosas.

“Las Vírgenes Suicidas” es una película bien lograda, con hermosa y nostálgica fotografía, buenas actuaciones y gran sensibilidad en el tratamiento de la historia. El personaje más interesante es sin lugar a dudas Lux, interpretada por Kirsten Dunst, la más rebelde de las hermanas, que utiliza su naciente sexualidad para protestar de alguna forma ante el ambiente opresivo en que se encuentra sumida en casa. Y aunque juegan un papel mucho menor, las cinco hermanas construyen un ambiente insondable y misterioso, un conjunto de musas enigmáticas que los chicos del vecindario no pueden evitar admirar y desear.

Hace poco, no mucho después de ver la película, estaba describiendo a una amiga la trama de “La Casa de Bernarda Alba”, y creo que existen algunos elementos claramente presentes en ambas. En la obra teatral de Lorca, cinco hermanas viven encerradas en su casa, sin contacto alguno con el exterior, como lo dicta su inflexible madre, en un luto perpetuo el padre de la familia. La manzana de la discordia en este caso proviene del galanteo de un atractivo joven interesado en la fortuna de la mayor y en los encantos de la menor, y las consecuencias también son desastrosas. A mi parecer, Lux es una versión moderna de Adela, y su madre, especialmente en la escena de la quema de los discos, alcanza los terribles niveles de Bernarda.

Bueno, después de esa breve desviación – ¡cómo me gusta esa obra de Lorca! – sólo me queda decir que esta primera película de Sofía Coppola presenta una historia un tanto trágica de una manera inusual, como una serie de recuerdos que se ven casi como un sueño, irreal y hermoso a la vez que triste, un sueño digno de ser visto.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: